El retraso del reloj al que peloteros temen les ocasione el COVID-19

0
77



Miguel Olivo se mantuvo de forma ininterrumpida de 2002 al 2014 entre siete equipos de las Grandes Ligas como un receptor que totalizó ocho victorias sobre el nivel reemplazo (las que suele superar Mike Trout cada año).

Pero el nombre de Olivo no estuvo en noviembre pasado entre los 32 que incluyeron las papeletas de los periodistas que votaron para escoger la clase 2020 del Salón de la Fama. A Olivo le faltó un día de servicio para completar los 10 años que requiere la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA en inglés) para ponderar las carreras a la inmortalidad.

Carlos Peña estuvo en Las Mayores entre 2001 y 2014, donde conectó 286 jonrones incluido el liderato de la Liga Americana en 2009 con 39 y sumó 25.5 WAR, y tampoco llegó a las boletas, puesto que les faltaron 40 días. Ramón Santiago, que también jugó por última vez ese 2014, necesitaba de 78 días más en roster.

Otros estuvieron más cerca, como Julio Lugo, que les faltaron 20 días; a Pedro Féliz 41, a Carlos Villanueva 43, a Dámaso Marte 53.

Aparecer en las boletas está reservado para la minoría que alcanza una década, simboliza una élite, pero la mayor repercusión la tiene en lo económico, específicamente para cobrar la pensión a partir de los 45 años. El pelotero promedio juega tres temporadas y medio y el 60% no alcanza discutir su salario en arbitraje, que llega al cuarto año.

Los jugadores que completan esos 10 años pueden cobrar US$68,000 al año si toman la pensión a los 45 años y US$220,000 si lo esperan hasta los 62. Con ocho años de servicios se adquiere el Golden Ticket, una tarjeta que permite a jugadores, coaches, árbitros y personal de los equipos, ingresar gratis con un acompañante a cualquier estadio durante la serie regular.

De ahí que mientras Grandes Ligas y la unión de jugadores intercambian fechas tentativas para iniciar la temporada 2020 en caso de que la pandemia del COVID-19 sea mitigada, más allá de los recortes salariales que recibirían los jugadores, el nudo mayor a desatar es cómo una campaña recortada abordaría el tema del tiempo de servicio.

Una campaña normal de 162 partidos consiste en 187 días de calendario y un jugador en roster todo el curso (así sea en lista de lesionados) puede coleccionar 172 días en su hoja. De ahí que los equipos maniobran para controlar ese tiempo.

Baseball-Reference, que contabiliza los años en función del que entró hasta el que salió, le totaliza al ex infielder José Vizcaíno 18 años. Pero en realidad, si bien disputó 1,820 partidos el nacido en San Cristóbal no completó los 10 años de servicios y no llegó a las boletas para Cooperstown en 2011.

Starlin Castro llegó al Big Show en marzo de 2010 con 20 años recién cumplidos con los Cachorros y prácticamente no ha parado el reloj, puesto que sus dos breves bajadas a las ligas menores (42 juegos) han sido como parte de procesos de recuperación, sin salir gran tiempo del roster.

A Castro les faltan 23 días de servicios para completar los 10 años. Emilio Bonifacio, que debutó en 2007 y ha pasado por ocho equipos con solo dos campañas completas, acumula siete años y 135 días y el parón por el COVID-19 lo dejó bien parado para quedarse con una plaza como utility en los Nacionales. El Boni no juega en la MLB desde 2017.

Otros quisqueyanos que pueden completar su década de servicios en una temporada recortada son Iván Nova y Carlos Santana.

Nova llegó en 2010 con los Yanquis y solo necesita 48 días. No ha perdido tiempo. En 2014 solo trabajó 20 entradas antes de someterse a una cirugía Tommy John que lo sacó entre abril de ese año hasta junio de 2015, pero el tiempo en lista de lesionados también se computa.

Santana, que también se tomó su café ligamayorista en 2010, solo acumula un partido de ligas menores desde entonces (2012) y solo necesita de 57 días para que completar sus 10 años de servicios.

En el trayecto, el hoy inicialista de los Indios, ha jugado al menos 150 partidos en ocho de las nueva campañas disputadas y acumula 30.5 WAR, una más que Raúl Mondesí.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here